AVALANCHAS

DEFINICIONES

allau (cat.), avalanches (fr.), valanghe (it.), avalanche (en)

Un alud es una masa de nieve en movimiento, apreciable a simple vista y de dimensiones significativas.

Se entiende por alud el desprendimiento de una masa de nieve, de dimensiones y recorrido variables, por una pendiente abajo.

Según el grado de cohesión y el estado físico de la nieve, el tipo de alud será diferente. Los aludes se producen tanto en invierno como en primavera. En primavera son más frecuentes en la vertiente sur de la montaña, debido al aumento de temperatura por estar más tiempo expuesta al sol.

DEFINICIONES VINCULADAS

Manto Nivoso:

Las diferentes nevadas que se producen a lo largo del invierno dan lugar al mantel nival. Al depositarse en el suelo la nieve va formando capas con las diferentes nevadas que se han dado. A medida que pasa el tiempo y varían las condiciones meteorológicas los cristales de nieve de cada nevada se van transformando (en forma, medidas y unión entre los cristales). Por todo ello el mantel es una composición de capas de nieve cada una con unas características propias.

 

CARACTERÍSTICAS

  TIPOLOGÍA

Una clasificación sencilla es la que diferencia los tres tipos siguientes:

  • Aludes de nieve reciente
    Se produce durante o poco después de intensas nevadas. El desencadenamiento de un alud de nieve reciente se produce a causa de una pérdida de cohesión de la capa superficial por sobrecarga o por un aumento de la temperatura durante o poco después de la nevada. Son aludes muy temidos por las altas velocidades de desplazamiento que alcanzan (hasta 300 Km/h). Esto les confiere un gran poder destructivo.
  • Aludes de placa
    Se producen por la existencia de discontinuidades dentro del manto nivoso. El resultado es el deslizamiento de las capas superiores, que aparentemente pueden parecer estables, por encima de una capa de baja cohesión o una superficie de rehielo. Un caso particular son las placas de viento, capas duras y frágiles formadas por la acumulación de la nieve transportada por el viento a las zonas situadas generalmente en sotavento. La fragilidad de las placas y la desunión con las capas inferiores hacen que actúen como trampas para los excursionistas y esquiadores, el sobrepeso de los cuales, al pasar por encima, actúa como desencadenante del alud.
  • Aludes de fusión
    Son debidos a la fusión del manto nivoso, cuando la temperatura del aire aumenta notablemente por encima de los 0ºC o en caso de lluvia. Son los típicos aludes de primavera, tal vez los más conocidos, aunque a veces se pueden producir en pleno invierno en periodos de calor. La nieve es húmeda y pesada. La velocidad de deslizamiento es lenta, pero no por eso dejan de ser peligrosos. A veces, puede llegar a deslizarse todo el bloque del manto hasta el suelo, arrastrando barro, rocas, árboles, matojos, etc. Éstos son los aludes de fondo.

Los aludes de placa son los que provocan más accidentes: el 70 % de los accidentes son debidos a placas de viento (datos de las temporadas desde 86-87 a 96-97).

CAUSAS

  • Ausencia o disminución de la cohesión de la nieve
  • Existencia de superficies de deslizamientos entre las capas
  • Sobrecarga externa (por ejemplo, el paso de una persona)

MEDICIÓN Y EVALUACIÓN

Existe una red de observadores nivo-meteorológicos constituida por agentes forestales, agentes de reservas de caza, guardas de refugios, nivólogos y estaciones de esquí. Esta red se complementa con un conjunto de estaciones nivo-meteorológicas automáticas que permiten conocer diferentes condiciones, fundamentales para hacer una correcta predicción. Los datos que recogen son la velocidad del viento, la temperatura y humedad del aire, la radiación solar incidente, el grosor total de la nieve y la temperatura del interior del manto nivoso a diferentes alturas. A parte, es fundamental la toma de datos correspondiente a la estratigrafía y resistencia del manto nivoso.

Gruesos de nieve:

El espesor total de nieve es el espesor de nieve en el suelo. La nieve reciente de las últimas 24 h y 72 h corresponde a las nevadas caídas en las últimas 24 h y 72 h respectivamente; indican, en general, el espesor de nieve mínimo involucrable en un alud.

 

MEDIDAS PREVENTIVAS

UMBRALES DE ALERTA

Escala de peligros de aludes:

Índices
de peligro

Estabilidad
del manto nivoso

Probabilidad
de desencadenamiento

Indicaciones para el esquí
fuera de las pistas y recomendaciones

1

Débil

En la mayoría de las vertientes el manto nivoso está bien estabilizado.

Excepcionalmente, sólo pueden desencadenarse aludes en algunas pendientes muy propicias (*) y, sobre todo, a causa de fuertes sobrecargas.
De forma natural sólo pueden desencadenarse coladas o pequeños aludes.

Las excursiones y el descenso con esquís son posibles casi sin restricciones.

2

Limitado

En algunas pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto sólo está moderadamente estabilizado.
En el resto, está bien estabilizado.

Se pueden desencadenar aludes sobretodo por sobrecargas fuertes y en algunas pendientes cuyas características se describen normalmente en el boletín.
No se esperan salidas espontáneas de aludes de gran amplitud.

Las excursiones deben realizarse con previa planificación.
Se recomienda prudencia a la hora de elegir los itinerarios, evitando, en lo posible, las vertientes inclinadas con la orientación y la altitud que se indican.

3

Notable

En numerosas pendientes (**) suficientemente propicias, el manto sólo está moderada o débilmente estabilizado.

Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecargas débiles y en numerosas pendientes cuyas características se describen habitualmente en el boletín.
En ciertas situaciones son posibles algunas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes.

Deben evitarse las vertientes inclinadas en las orientaciones y altitudes que se indican.
Se requiere mucha experiencia y una gran capacidad de apreciación del peligro de aludes.

4

Fuerte

En la mayoría de las pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto nivoso está débilmente estabilizado.

Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecargas débiles en la mayoría de las pendientes suficientemente propicias a los mismos.
En ciertas situaciones, son posibles numerosas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes.

Las excursiones tienen que limitarse a las zonas con pendiente moderada.
Es posible que la parte baja de las pendientes esté igualmente expuesta al peligro de aludes.

5

Muy fuerte

Inestabilidad generalizada del manto nivoso.

Se esperan numerosos y grandes aludes originados espontáneamente incluyendo zonas con pendientes poco propicias.

Se tiene que renunciar a hacer excursiones.

(*) Pendientes propicias a los aludes son aquellas que reúnen determinadas condiciones de inclinación, configuración del terreno, proximidad de la cresta...
(**) Las características de estas pendientes, generalmente, están precisadas en el boletín: altitud, exposición, topografía...
(***) Sobrecarga fuerte: por ejemplo, esquiadores agrupados...

Sobrecarga débil: por ejemplo, esquiador o montañero aislado. La expresión desencadenamiento de aludes se refiere a los provocados por una sobrecarga, principalmente por uno o varios esquiadores. La expresión salida espontánea se refiere a los aludes originados sin acción externa.

 

MEDIDAS DE PROTECCIÓN FRENTE A LOS ALUDES

(Extraído de las recomendaciones de L'Institut Cartogràfic de Catalunya)

  • Defensas permanentes:
    Medidas de protección fijas. Consisten en la instalación de vallas o estructuras, las cuales pueden frenar o reducir un alud y provocar acumulaciones de nieve distintas a las originales con el objetivo de evitar que se produzca el alud.
  • Defensas dinámicas:
    Consiste en el lanzamiento de explosivos con un cañón o en su colocación a mano en zonas estratégicas para provocar aludes y hacer disminuir los espesores de nieve.

 

RECOMENDACIONES PARA LA POBLACIÓN

(Extraído de las recomendaciones de L'Institut Cartogràfic de Catalunya, Protección Civil España; Ministère de l'Aménagement du Territoire et de l'Environnement.Direction de la prévention des pollutions et des risques, Francia; Protezione Civile ed Emergenze, Regione Liguria)

Antes de realizar la salida al campo debe:

  • Consultar la predicción meteorológica y el boletín de peligro de aludes. No inicie la salida si el índice de peligro es superior a 3 en la escala europea.
  • Adapte el recorrido a la situación de peligro prevista.
  • Consulte las guías de itinerarios existentes y consulte a personas que conozcan la zona (guardas de refugio,)
  • La excursión se debe adaptar a las dimensiones y características del grupo y al material que se dispone.
  • Debe informar del lugar y ruta al que prevea realizar el itinerario e ir acompañado/a.
  • Al salir ponga el ARVA ( Aparato de Búsqueda de Víctimas de Aludes ) en emisión aunque parezca que no haya peligro. Compruebe, antes de salir, que los ARVA funcionen. Deberá llevar una pala y la sonda.
  • Prevea el material necesario y téngalo en un correcto estado de mantenimiento. Lleve material de seguridad.
  • Realice una buena planificación de la excursión: prever el itinerario, los horarios, el material necesario, la alimentación y tenga contemplados los contratiempos posibles.
  • Se recomienda llevar un mínimo material y equipamiento para la montaña.

 

Una vez en el campo se ha de observar:

  • El estado de la nieve: en caso de nevadas recientes se tiene que saber que con 30-40cm de nieve reciente el peligro de aludes se localizan en las pendientes más inclinadas, y que con 50-60cm el peligro es generalizado y se recomienda no salir a la montaña. De todas formas, factores como el viento, la temperatura del aire y la superficie de la nieve vieja pueden hacer que con 10-20cm de nieve reciente una situación sea crítica.
  • La observación de caídas espontáneas de aludes durante la excursión es una importante señal de alarma que no se puede despreciar.
  • En situaciones de calor, hace falta controlar el espesor de capa superficial de nieve húmeda. Cuanto más húmeda sea la nieve, más probables son los aludes de fusión. Clavando el bastón podremos medir el espesor de la nieve húmeda con baja cohesión.

Se tienen que observar las características del terreno:

  • La pendiente : La gran mayoría de aludes se producen entre los 30 y 45 grados de inclinación, por lo tanto se debe conocer el valor aproximado de la pendiente donde estamos.
  • La orientación de la vertiente : atención con las vertientes situadas a sotavento porque son las zonas donde encontraremos las placas de viento. En caso de calor se deberá evitar las vertientes sur, es donde se producirán con más probabilidad loa aludes de fusión.
  • El relieve : Atención a las palas regulares i zonas convexas. Un terreno ondulado evita la formación de grandes aludes.
  • La vegetación : Mientras que un bosque denso es una zona segura, en un bosque calvo se pueden producir aludes.

La observación del tiempo: el tiempo atmosférico puede modificar rápidamente la situación.

Durante el recorrido:

  • Circule siempre por zonas seguras:
    • Dorsales y cornisas, a fin de evitar aludes procedentes de zonas superiores.
    • Zonas ventosas (situadas a barlovento), ya que siempre habrá menos nieve.
    • Zonas de relieve ondulado antes que por zonas de gran pendiente.
    • El bosque proporciona anclajes al manto. Es preferible un bosque denso antes que un bosque claro.
  • Evite las zonas potencialmente peligrosas:
    • Pendientes más verticales de las vertientes y zonas convexas , donde la tensión dentro del manto nivoso es mayor.
    • Vertientes de sotavento , a menudo indicadas por la presencia de cornisas (posibles placas de viento).

En caso de señales de alarma:

  • Respeten una distancia de seguridad (como mínimo 10m en el ascenso).
  • En caso de subir o bajar háganlo por la línea de máxima pendiente.
  • En el descenso eviten caídas.
  • Antes de cruzar una vertiente sospechosa busque una ruta alternativa. En caso de no ser posible hágalo por la zona más alta posible de uno en uno, mientras el grupo espera en el lugar más seguro. Tápese la nariz y la boca con un pañuelo.

 

MEDIDAS DE ACTUACIÓN DURANTE UN ALUD

RECOMENDACIONES PARA LA POBLACIÓN

(Extraído de las recomendaciones de L'Institut Cartogràfic de Catalunya; Protección Civil España; Ministère de l'Aménagement du Territoire et de l'Environnement.Direction de la prévention des pollutions et des risques, Francia; Protezione Civile ed Emergenze, Regione Liguria)

  • Mantenga la calma e intente huir por el lateral más próximo en dirección diagonal y descendente.
  • Cierre la boca para que no se llene de nieve.
  • Agárrese a cualquier roca o árbol para no ser arrastrado.
  • Libérese de esquís, planchas o raquetas para evitar quedarse atrapado/a.
  • Si no encuentra agarradero, luche para permanecer a flote en el alud mediante movimientos natatorios contra la oleada y al mismo tiempo protegerse la cabeza de las rocas.
  • Si permanece sepultado, es importantísimo adoptar forma de bola y tratar de salir antes de que el alud se modere, antes que se detenga en el valle, porque se endurecerá en pocos minutos.
  • Para respirar aire, desplace la nieve con los brazos y con las rodillas e intente hacer una cámara respiratoria.
  • Antes de moverse se debe saber en que posición se encuentra: haga gotear la saliva de los labios: Si va hacia la nariz es que se está boca abajo.
  • Si no puede salir, no haga esfuerzos inútiles, muévase lo menos posible, respire lentamente y atienda la ayuda.

Búsqueda de una victima

  • Inmediatamente los compañeros tendrán que encontrar la víctima lo más rápido posible. Se pondrán todos los ARVA en recepción y, mientras un miembro del grupo dirige la operación desde fuera y vigila que no caigan más aludes, los restantes empezarán la búsqueda a partir del punto de desaparición de la víctima, observando a la vez posibles indicios superficiales.
  • No se puede perder tiempo yendo a buscar ayuda hasta que hayamos localizado a la víctima.

Es muy importante practicar el rescate con ARVA; si hay un accidente no se puede improvisar.